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  • Foto del escritorBegoña Lafuente

NO SUFRAS, APRENDE

Recientemente he leído en un chat una afirmación que me ha dejado perpleja de un artista que estaba pasándolo realmente mal porque no supo encajar una crítica a una de sus obras, decía... “... En arte, no hay criterios universales para distinguir lo "bueno" de lo "malo....se corre el riesgo de socavar esta diversidad y crear un entorno creativo basado en la homogeneidad y el pensamiento único." aludiendo a la crítica de arte...”


Personalmente opino que ser artista conlleva un gran coraje.

Desnudar el alma en público no es fácil y no es fácil crear una obra de arte. Ni técnica, ni conceptualmente.

Creo en la diversidad y tengo el máximo respeto por cualquiera que haya decidido ésta como su profesión.


Dicho esto, SÍ que hay criterios para saber si una obra es buena. Por supuesto que los hay. Independientemente de si te gusta o no. No tiene nada que ver. Se puede reconocer la genialidad sin coincidir con ella.


Hoy en día hay toda una narrativa acerca de la obra que intenta acercar el artista al público objetivo de la misma forma que se vende un perfume o un ordenador. El artista se ha convertido en marca de sí mismo y está sujeto a muchas valoraciones que no tienen que ver con su profesionalidad (porque ser artista es una profesión, no se nos olvide). Que se sepa vender una narrativa no hace a la obra mejor. La entiendes y puedes empatizar más o menos, pero la obra es un objeto (o no) sujeto de una forma u otra a la percepción y siempre es el mismo objeto. Es sólo eso, un objeto, que se convierte en arte en los ojos del que lo mira.


Pero el arte aparte es experiencia. Cuanto más experto sea el que lo mira, mejor su formación y más haya visto, más amplitud de miras tendrá y mejor será su criterio de valoración, y estoy de acuerdo, se modifica su percepción por entendimiento del alcance de la narrativa. Pero siento decir de todo corazón que no todo el arte es bueno. Como en toda profesión hay buenos, fuera de serie, mediocres y redomadamente malos. Eso no significa que no les respetes. Una cosa es la obra y otra el artista. Tú no eres tu arte y que a alguien no le guste tu obra no significa nada personal aunque sea algo visceral y personal para ti.


Cuando se recibe una mala crítica, primero hay que reflexionar sobre lo que te están diciendo y contener tu ego, somos todo ego los artistas. No te ofendes cuando haces un mal examen. Te castigas a tí mismo por la frustración de no haberlo hecho mejor.


En todo proceso de mejora continua el feedback de otro profesional como un mentor, es un paso fundamental. Un apoyo crítico y constructivo te permitirá llegar a tu máximo potencial y os sorprenderéis de lo mucho que aprenderéis el uno del otro. Nada es un error ni una equivocación en el arte, es una exploración de nuevos caminos, que es además lo que más te llena como artista.


En cualquier caso agradece las críticas, no has dejado indiferente a quien te hace una crítica. Siente curiosidad por sus comentarios. Relájate y disfruta de la interacción y no pierdas detalle de sus respuestas. Recuerda que la gente nos está dando su opinión porque se la hemos preguntado, así que debemos respetar su criterio aunque no lo compartamos, además nos está dedicando su tiempo, agradéceselo. Estas conversaciones son oro.

Puedes hacerle preguntas como estas por ejemplo:


¿Cuál es tu impresión general de la obra? ¿Qué te transmite?, puedes iniciar una conversación y aportar lo que tú pretendías transmitir.


¿Qué elementos o aspectos de la obra te llaman más la atención? Ésta es la pregunta más constructiva, llegarás a cada persona de forma diferente y puedes enseñarles detalles que se han perdido. Van a alucinar.


¿Cómo interpretas la conexión entre el título y la obra? ¿Crees que se refuerzan mutuamente?, quizá tu objetivo sea el absurdo o el humor, yo de hecho he puesto títulos aleatorios a mis obras sólo para saber la reacción de la gente y compartir una conversación más desenfadada, siempre con respeto. No te ríes de ellos, te ríes con ellos. Puede ser un juego de palabras que alude a una situación o un guiño a una obra de arte clásica... Yo tengo un cuadro llamado La mona Elisa.





¿Cómo percibes el uso de la técnica y la paleta de colores en la obra? ¿Crees que refuerzan el mensaje o la intención? Ésta es algo más técnica. Tú verás a quién le estás preguntando, puedes hacerle sentir mal o pasarte de listo y ser condescendiente.


¿Hay algún aspecto de la obra que consideres especialmente exitoso o problemático? Éste es el feedback que tú realmente quieres de toda la conversación.


¿Crees que la obra logra transmitir un mensaje o una emoción en particular? ¿Qué te hace sentir?


¿En qué contexto o ambiente crees que esta obra podría ser más impactante o relevante? Como artista esta respuesta es oro, le estás invitando a ofrecerte un espacio de exposición alternativo que puedes cazar al vuelo. Los contactos y las referencias en este mundo suelen ser un círculo en el que se conocen todos si estás hablando con la persona adecuada.


¿Hay alguna referencia artística o influencia que percibas en esta obra? ¿En qué aspectos? Todos tenemos influencias. Cuéntaselas. Analiza de dónde vienes. Prepárate la conversación. Cada interacción con un coleccionista es una entrevista de trabajo.


¿Qué sugerencias o consejos tendrías para mejorar o fortalecer la obra en su conjunto? Personalmente me encanta esta pregunta. Pocas veces le hago caso, pero me gusta.


No te tomes todo al pie de la letra. Éstas son sólo unas sugerencias para inspirarte. Elabora tus propias preguntas que te ayuden a averiguar cómo se ve tu obra en ojos de otra persona.


No te preocupes y sigue trabajando e investigando. No te vuelvas loco con el feedback y filtra lo interesante. Deja reposar la respuesta, apúntala y luego la lees después de unos días. Almacenar los feedbacks que vas recibiendo puede ayudarte a analizar tu propia evolución en el tiempo. A veces no somos conscientes de la deriva que tomamos, y tener una acumulación de respuestas de cómo se ve nuestra obra a lo largo del tiempo es un tesoro.


Para cerrar el círculo, puedes pedir una forma de contacto con la persona que ha dado el feedback (si es presencialmente alguien que visita tu exposición, por ejemplo), para poder enviar las modificaciones o nuevas obras que hagas bajo sus indicaciones, para que vean que ha servido y que construyes con ellos. Eso generará un ejército de fieles seguidores, que con el tiempo pueden convertirse en compradores.


Y recuerda, no llueve a gusto de todos. Ni falta que hace.

Hay tanta gente en el mundo que por estadística tiene que haber alguien más a quien le guste tu obra. Somos todos únicos pero no tanto, sino estaríamos muy muy solos.



Mi consejo es separarte de tu obra, no hay nada personal contra tí en una crítica. De hecho si esa persona va a tu estudio encontrará algo que le fascine.


¿Tienes alguna anécdota que compartir?. No te cortes di lo que te apetezca


¡Buena suerte! Un saludo Bego Lafuente, artista

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